La actitud positiva es imprescindible cuando emprendemos

Hay ocasiones en las que tenemos una tienda online o negocio físico y pensamos que ya está todo listo para que vengan los clientes. Hemos invertido un importe y ahora sólo queda sacar beneficios.

Nada más lejos de la realidad. Hemos tenido la valentía de emprender un negocio, lo hemos puesto en marcha, con esfuerzo e ilusión, pues ahora debemos de mantener esa ilusión, y trabajar muy duro para llegar a buen término, aunque nos desanimamos y no sepamos sobrellevar la situación… STOP!

Siempre hay una parte positiva en cada situación, así que debemos aprender de los errores, y aprovechar las oportunidades que se ofrecen.

Tu actitud afecta a tus resultados

La forma en la que nos enfrentamos a los obstáculos que nos suceden diariamente afecta directamente a los resultados obtenidos. Hay ciertos factores que no dependen de nosotros, pero sobreponernos, aportar diferentes opciones, y sobre todo aprender de nuestros errores es algo que debemos tener siempre en mente.

Si tenemos una actitud abierta y positiva, nos hará tener una percepción de nuestro negocio en continua evolución, siempre con necesidad de aportar y mejorar, de modo que veamos una nueva oportunidad en esos pequeños contratiempos que puedan aparecer.

Una actitud positiva provoca una reacción en cadena de pensamientos, eventos y resultados. Es un catalizador y desata extraordinarios resultados.-Wade Boggs

Aprender para mejorar y avanzar. Es fácil decirlo. Es necesario una fuerte mentalidad para verlo todo positivo y aprovechar las oportunidades. Pero emprender un negocio significa estar abierto a los cambios, evolucionar para llegar a nuestros objetivos, y asimilar las críticas y problemas como exámenes que debemos pasar necesariamente para obtener unos resultados.

“¿Mi más grande motivación? Seguir retándome a mí mismo. Veo la vida como una larga educación universitaria que nunca tuve- todos los días estoy aprendiendo algo nuevo”.Richard Branson. Presidente de Virgin Grou

Otro punto a tener en cuenta es el equipo de personas del cual te rodees. Lo bueno llama a lo bueno, el desánimo no puede traer actitudes creativas. La energía y fuerza que pongamos en nuestro proyecto debe de transmitirse, es fundamental creer en nuestro proyecto para que los demás puedan creer en él, defenderlo y ayudar a ampliarlo.

Las actitudes son contagiosas. ¿Merece la pena contagiarse de la tuya?-Dennis y Wendy Mannering.

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